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Todo sobre tus rodilla

Las lesiones en la rodilla, en la actualidad es algo muy común, ya sea por algún accidente automovilístico, un mal golpe o por una lesión deportiva. Aunque la mayoría de las veces estas no llegan a ser graves como las que con un poco de hielo y reposo se mejoran, otras intermedias que te dan el “súper poder” de predecir que va a llover, porque te duele la rodilla y otras que se necesita algún tipo de cirugía o procedimiento. Si quieres conocer más sobre qué le pasa a tu rodilla, en este blog te contaremos todo lo que necesitas saber sobre tu rodilla

Síntomas

  • Dolor intenso en la rodilla

  • Inflamación

  • Inestabilidad en la rodilla

    Puedes sentir que la rodilla esta endeble o se te traba

Es posible que experimentes la sensación de que algo estalla o se rompe al producirse la lesión, e incluso que escuches un ruido seco. También pudiera ser que no logres apoyar correctamente la pierna afectada ni recargar el peso total de tu cuerpo sobre ésta.

  • Si la rodilla recibe un impacto o se desplaza fuera de su rango habitual de movimiento, por ejemplo, si te caes o “aterrizas” en una posición forzada.

  • Si practicas un deporte que implica correr, saltar y detenerse, realizando cambios rápidos de dirección, por ejemplo, el fútbol.

  • Si padeces de una enfermedad tal como la osteoartritis o la gota, o si tienes mucho sobrepeso.

  • Si te golpeas las rodillas contra el tablero de instrumentos en un accidente automovilístico (las lesiones del ligamento cruzado posterior se conocen también como «lesiones de tablero de auto», ya que es la forma en que suelen producirse).

Si se dañó el cartílago de la rodilla, no sentirás dolor directamente; sin embargo, podrías experimentar cierto grado de dolor en la rodilla o molestia a consecuencia de la inflamación que produce la lesión. El dolor pudiera presentarse en la parte interna o externa de la articulación de la rodilla (según la rodilla en que se haya dañado el cartílago), y es posible que haya cierta inflamación.

Tipos

Distensión muscular:

Sucede cuando un músculo se estira de manera exagerada. Es lo que se conoce comúnmente como un “tirón”. Los síntomas típicos son dolor, dificultar para mover la rodilla, hinchazón y enrojecimiento de la piel.

Esguince:

Esta lesión se produce cuando los ligamentos (los tejidos que mantienen unidos a los huesos) se estiran demasiado o se desgarran, ya sea por una torcedura o un exceso de tracción. Una vez más, el dolor, la inflamación y la inestabilidad al caminar son los síntomas más comunes. Para diagnosticar un esguince, se realiza un ultrasonido para valorar disrupción de las fibras del ligamento. También, se puede solicitar una resonancia magnética para observar el estado de los tejidos blandos.

Lesiones en el menisco: 

Los meniscos son los cartílagos, es decir son como los compensadores de la rodilla y absorben la carga de esta. Además, transmiten la fuerza entre el fémur y la tibia. El dolor, la rigidez y la imposibilidad de mover normalmente la articulación se encuentran como los síntomas más típicos cuando se presenta una lesión en el menisco.

Rotura de ligamentos: 

Es una de las más comunes en deportistas que practican actividades físicas que incluyan correr, saltar, detenerse y cambiar de dirección frecuentemente (como el fútbol, el baloncesto, el ciclismo o las artes marciales por ejemplo). La rotura del ligamento cruzado es una de las más comunes. El dolor que experimenta quien lo sufre suele ser muy agudo y repentino, e incluso, se escucha una especie de chasquido. También se presentará inflamación. Para diagnosticar una rotura, la manera más precisa es por medio de una resonancia magnética de rodilla. 

Prevención

Existen algunas precauciones que puedes tomar para tratar de disminuir el riesgo de dañarte los ligamentos de la rodilla.

Una de ellas es prevenirnos y hacer pequeñas acciones hoy, para evitar grandes problemas mañana. Un simple estudio y consulta con un médico especialista te ayudara a liberarte del dolor y a detener la degradación de la lesión.

Haz ejercicios con frecuencia para mantenerte en buena forma. Esto hará que tus músculos estén más fuertes y puedan sostener mejor las articulaciones, incluidas las rodillas. Si no has realizado ninguna actividad durante cierto tiempo, comienza poco a poco y gradualmente aumenta la intensidad del ejercicio.

Dedica de 5 a 10 minutos al calentamiento antes de hacer ejercicio, para aumentar el flujo sanguíneo a los músculos y reducir la posibilidad de sufrir una lesión.

Es muy importante que en caso de tener alguna sospecha de lesión de rodilla acudir con los profesionales antes de que el problema se agrave.

Categories : Rodilla

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